Siempre hay

un lugar

para esto:

Se han separado´.

Él más delgado,

ella ha vuelto

a enamorarse.

Sale con un barbas

-cliente habitual

del bar

donde ella trabaja-.

Juntos se les ve

de la mano

mientras el ex

sigue como amigo,

eso dicen.

Cotilleos:

Por la pelu vendo,

cambio chismes por

un buen colchón.

Me asomo

al balcón.

No fisgo,

sólo miro, ojeo

al vecino,

viene torcido

por el peso

de las bolsas

de la compra.

No sabe

compensarlas.

Y veo

a la vecina

de arriba,

la que tuvo gemelos.

Anda cabreada

porque no hemos querido

poner ascensor.

Y por allá viene

la urraca,

señora más mala

que la tiña.

Tiene un hijo

troglodita

que repara

ordenadores

y los debe

dejar peores.

Estas son

las últimas noticias

de mi vecindad.